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10 junio 2022

El triunfo de la música en el Pyramid opening party

Muchas de las reviews de las fiestas de Ibiza están llenas de referencias a la espectacularidad y a la atmosfera que se genera dentro de ellas. Y está bien, es parte de su atractivo, pero a veces se olvidan de lo más importante: La música. Porque sin música la magia de esta isla no existiría. Y sí, el opening party de Pyramid fue espectacular, la gente disfrutó como nunca, el club presentó una entrada impresionante, pero lo que destacó por encima de todo fue la calidad musical, una calidad que se generó desde el minuto uno y que no desfalleció hasta la última nota del último set.

3RD DIMENSION

El opening de Pyramid comenzó con puntualidad británica a las 19:00 con un sonido apropiado para ir dando la bienvenida a los clubbers. CAAL es un maestro a la hora de adaptarse a los contextos y en seleccionar la música adecuada para los mismos, y una vez más no decepcionó. Héctor Couto tomó el relevo mostrándonos la evolución de ese sonido tech-house moderno que ha cuñado y que combina frescura bailable y contundentes bases rítmicas.

MAIN ROOM

La Main Room arrancó con Luca Donzelli y un set perfecto para poner al clubber en situación, para dejarle claro dónde estaba y lo que le esperaba. Con Lilly Palmer nos pasa una cosa, que amamos lo que hace y la naturalidad con lo que lo hace, y en este opening lo volvió a demostrar con melodías techno llenas de glamour y potencia. Adam Beyer nos propuso un viaje musical alucinante, dejando atrás las estructuras facilonas y retándonos con una variedad de recursos y texturas que nos dejó con la boca abierta. Andrés Campo cerró la sala como solo él sabe hacer, sorprendiendo y tirando del repertorio musical del que siempre hace gala y que te deja un sabor en la boca inigualable.

TERRAZA

En la Terraza se vivieron momentos musicales de lujo máximo. Comenzando con la maestría de Cuartero y su elegancia a la hora de diseñar el sonido. A continuación locura absoluta con kINK gracias al despliegue tecnológico, analógico y pasional que puso en un set en el que rezamos para que no se acabara nunca. Sin tiempo para tomarnos un segundo de respiro, Four Tet apareció en la cabina y sin aparente esfuerzo demostró porque lleva la música en su ADN, desplegando un repertorio de temas mezclados con inteligencia y con un toque mágico que hacía que se te pusieran los pelos de punta. Y llegó el turno de Ricardo Villalobos para cerrar la velada. Tras meses sin poder pinchar tras romperse una pierna, se notaba que Ricardo tenía ganas de reencontrarse con su pasión. Sorprendentes, bellos, desconcertantes e inspiradores fueron los ritmos que creo durante todo el set, demostrando una vez que es el rey de la utilización de la alquimia en el sonido, ya que de algo en principio insignificante lo convirtió en oro.

Y este opening ha sido solo la punta del iceberg, lo que nos espera durante la temporada de Pyramid va a hacer historia.